sábado, 7 de septiembre de 2013

Información en tiempos de absolutismo


Las Buenas Conciencias
Adolfo Flores Fragoso

  • ¿Volverá el periodismo callejero?


En diferentes espacios, la mayoría universitarios, recientemente ha sido puesto a discusión el papel de los comunicadores ante el actual escenario de ejercicio limitado de información y opinión crítica en Puebla.

Ante la apuesta de la actual administración estatal de mostrar una imagen “favorable” a través de la compra total de tiempos en las televisoras locales y en los programas radiofónicos de presunta mayor audiencia, el resto ha quedado relegado y sin uno de sus principales ingresos: el subsidio gubernamental.

De esta manera, hay dos visiones mediáticas perfectamente bien polarizadas en Puebla: la determinista y absolutamente oficialista, y la plural y ricamente crítica.

Si bien de siempre se había dado esta situación, es la segunda postura la que hoy es motivo de análisis y una profunda reflexión, pues sus trincheras son ahora diferentes a las de hace seis o 12 años, y tan variadas como relativamente eficientes.

“Son las redes sociales el punto de partida mayoritario en Puebla del descontento ciudadano”, escuché de una de las participaciones universitarias. De inmediato lo dudé pues, de ser cierto que 80 % de la población local no entiende o no tiene acceso a las nuevas tecnologías, este descontento estaría permeando en menos de la quinta parte de la población, dado que no todos desaprueban a los actuales gobiernos estatal y municipal.

Ante el cierre de medios impresos de información y una vergonzante persecución contra comunicadores radiofónicos que han sido críticos contra quienes ostentan el poder político en Puebla, el rincón alternativo para seguir ejerciendo su labor ha sido la internet.

Y como en un escenario prerrevolucionario: corren informaciones, chismes, puntos de vista, rumores, señalamientos con y sin fundamento, pero a final de cuentas muchos datos que muestran la cara sucia de lo que vemos “lindamente triunfalista” en la televisión y radio abiertas locales.

¿Qué es lo que sigue?, es la pregunta que he escuchado en los diferentes foros de discusión.

De entrada, y desde mi perspectiva, los comunicadores poblanos vivimos una transición tardía, situación que es aprovechada por los actuales usufructuarios del poder para generar vacíos de información y el breakpoint entre los informadores críticos profesionales y la sociedad.

¿Qué es entonces lo que sigue?, insisten los públicos.

Lo que sigue es salir a la calle. Difundir lo que a través de nuestras paginas de intenet y nuestras redes sociales estamos señalando, criticando y proponiendo.

Retomar el “periodismo callejero”, ese que históricamente hemos ejercido a través del volanteo, del pasquín, del juglar.

Analícelo con seriedad.

Desde mi punto de vista, algo estamos gestando la vieja y la nueva guardia de comunicadores y lo que percibo es un momento prerrevolucionario —informativa y socialmente hablando— en Puebla.
Al tiempo…

lasbuenasconciencias@yahoo.com.mx
Twitter: @floresfragoso